Querida hija, dicen que este fin de semana ha empezado la liga, pero la verdad es que yo he visto fútbol todos los días del verano. Lo puedo afirmar con certeza, por que cada vez que hablan de fútbol en los informativos, cambio de canal buscando información que realmente afecte a mi vida y, creo que me ha salido un callo en el dedo de tanto buscar canales que no hablen día y noche del maldito fútbol.
Estamos en el peor momento de nuestro país vivido desde la pos-guerra, el litro de gasolina vale 1,6€, nos han subido las autopistas, los suministros básicos como la luz y el agua, los impuestos en general y sobre todo el IVA, prácticamente todo ha subido del orden de un 20%, mientras que la sanidad ya no es gratuita (y menos para los inmigrantes), y además nos siguen recortando en sanidad y educación, tú misma llevas 6 años estudiando en un barracón que no es más que las caja metálica de la carga de un camión, mientras que tu escuela, la que nos prometieron, aún está por empezar a construir.
Cuando leas este texto, ya serás adulta y tengo que confesarte que en todo este tiempo, cada vez que pasamos por el descampado donde se supone que irá tu escuela, y empiezas a contarme lo grande que será y lo cerca que estará de casa, también me cuentas que tendrá un gran patio y que las clases no estarán heladas en invierno, ni serán asfixiantes en verano, en ese momento, yo te escucho y mientras asiento con la cabeza estoy llorando desesperadamente, llorando por dentro, sin soltar ni una maldita lágrima, lloro de pena y de rabia, mientras me pregunto que nos cuesta dejar de comprar un puto helicóptero militar o un tanque anti-minas y con ese dinero poder construir el colegio de mi hija.
Todo, por una pandilla, o mejor dicho, un ejército de auténticos inútiles, con coeficiente intelectual que apenas debe llegar al 1%. Me refiero a todos los políticos que han gobernado y saqueado sistemáticamente nuestro país, esos malditos bastardos, que se han estado enriqueciendo a nuestra costa y han estado aprovechándose de nuestra ignorancia, mientras se procuraban sueldos vitalicios y permitían a la iglesia católica apoderarse de forma ilegítima de cientos de miles de inmuebles, garantizando así la permanencia del "clero organizado" y el perdón divino para los devotos gobernantes por haber expoliado de forma sistemática al conjunto de la ciudadanía.
Pero además la última jugada maestra de los "malos" ha sido la repartición del pastel del fútbol, dejando así para el recuerdo del pasado, a los partidos en abierto (es decir, gratuitos) y repartiendo todos los encuentros de Barça y Madrid entre las plataformas de pago. En otras palabras, que todos aquellos seres que estén fuertemente "enganchados" al show televisado del fútbol, y no tengan las dos plataformas de pago más importantes del país, deberán bajar al bar de la esquina para poder ver el imprescindible encuentro, no sin antes pedir unas tapitas, bocatas, birras, o lo que sea que cueste dinero y sobre todo, que venga agravado con el implacable IVA.
Jamás se había echado tanto en falta el NO-DO, con aquellas pequeñas piezas informativas de verdad, que tenían un mensaje claro, un objetivo y sobre todo, una presentación, un nudo y un desenlace... Maldita sea!!!... cómo echo de menos un minuto televisivo con intención y que no provenga del magistral programa Sálvame (en cualquiera de sus ediciones; mañana, tarde, noche o finde)!
Me pregunto que debe pasar por los cerebros fritos de los espectadores futboleros, cuando los "especialistas" en el deporte rey, son personas que jamás han jugado a fútbol, con prominentes barrigas y figuras más propias de un tonel que de un deportista... y mucho más aún me pregunto como se debe interpretar en un cerebro totalmente saturado de conceptos, ligas, tácticas, torneos, fichajes, cifras, desprecios, opiniones, aproximaciones, apuntes, verborreas, palos de ciego y delirantes absurdidades, las declaraciones de las "estrellas" cuando después de correr arriba y abajo durante 90 minutos, entre jadeo y respiración, hablan con tono pretensiosamente solemne, utilizando términos como "estrategia", y dejando entrever que todo seguía un plan, a algunos también se les llena la boca hablando del "esfuerzo" realizado, como si les costara mucho echar un partidillo cada día, y los más osados utilizan el término "merecer" como si merecieran alguna de las riquezas con las que se les compra, madre mía...
Sólo merecería algún sueldecillo, aquel que tuviera la suficiente dignidad y valentía como para renunciar a toda esta mierda y llevar una vida normal, como la del resto de los mortales, trabajando y pagando, pero sobre todo pagando, a los políticos que permiten que los ciudadanos rescatemos a los mismos bancos que prestan dinero a fondo perdido a los presidentes de los clubes de fútbol para que compren a precios fuera del alcance de la imaginación de cualquier loco, año tras año a los habilidosos jugadores (esos si que juegan a fútbol, en cada partido sólo hacen deporte 22 personas, los otros 2 millones sólo emiten sonidos guturales ante las miradas atónitas de sus amadas esposas), jugadores por cierto, a los cuales se intenta compensar con fajos de billetes, todas esas infancias perdidas, lejos del calor de sus padres, lejos de las rutinas de las escuelas, los nervios de los exámenes, lejos de los hermanos, primos o tíos, lejos de la comida basura, lejos de las primeras discotecas, lejos de las primeras noches sin dormir, lejos de la primera borrachera, en definitiva, lejos de poder equivocarse, de poder cometer errores, porque están siendo programados para ser perfectos, es decir, para meter goles y hacer ganar dinero, no importa la pequeña parte humana que aún residiera en el interior de los muchachos, tarde o temprano, después de años viviendo en esta especie de "show de Thruman" , rodeado de presidentes, directivos, managers, entrenadores, "periodistas", ex-deportistas, representantes, marketing man, fans imbéciles, dietistas, fisios, masajistas, incluso los recoge-pelotas que están totalmente compinchados con el resto de los vividores del "show business" del fútbol, pues entre todos, van a conseguir que la pequeña parte humana de cada futuro jugador quede totalmente destruida, hecha añicos y sobre todo que quede irrecuperable...
Aunque lo peor de todo, es que también haya que sacrificar a todos aquellos chavales, menores de edad, que están en escuelas de fútbol de todo el planeta, sea primer mundo o tercer mundo, pero sobre todo muchos más en los países que el hambre azota con más dureza, chicos que viven soñando en convertirse en Messis o Ronaldos, pero que al final, no pasan de ser simplemente pequeñas semillas que nunca germinaron ni en la fábrica del fútbol, ni en ninguna otra fábrica de la vida real... Supongo que en un país donde fabricamos y vendemos armas por todo el mundo y con total impunidad, el término apropiado seria; "vidas perdidas por daños colaterales".
Tu papá ignorante que te quiere.
@JON_BCN
Tu papá ignorante que te quiere.
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